LUNES OTRA VEZ
Fin de semana amiguero si los hay!!!
Sábado partido contra Ferro, nos vacunaron justito al final y nos dejaron con las ganas. Veníamos de tres victorias seguidas. Lo peor fue que jugamos en Sedalo, que tiene una cancha no apta para claustrofóbicos. Qué mierda! Creo que el porcentaje de humedad ahí dentro superaba el 100%. Transpiré como "mono con tricota" (como diría mi abuela). Medias, zapatillas, calzones, remera y todo lo que tuviera contacto, por más breve que fuera, se iba impregnado con mi sudor.
A la noche fuimos con Santy en busca de Juani, nuestro amigo cordobés, roommate durante los primeros 3 meses de Aspen. Un fenómeno el gordo. Fuimos a tomar un par de pintas a John John y después a eso de las 2 y pico de la matina lo llevamos a Pachá, a que disfrutara de su noche de aniversario. Antes con Santy nos bajamos un par de choris en un puestito de la costanera. Sigo vivo, así que lo recomiendo. Se llamaba "el rey del chori" y era amarillo.
Después de despachar a juani frente a dos tremendas yeguas con pinta de extrangeras y minifaldas ultra-super-light partimos raudamente hacia el pque irigoyen, donde la prima de Santu festejaba su cumpleaños. Ella como siempre radiante. Apenas llegamos nos cruzamos con el negro que estaba en su quinto viaje de la noche rumbo a la estratósfera. Me preocupa un poco ese muchacho. Con el sus amigos de San Martín, que lo acompañaban y lo invitaban a no bajarse de la nube. Pablo estaba por ahí con una mina, fiel a sus deberes de macho alzado y soltero que ostenta hace ya algún tiempo.
Me senté en un banco al aire libre para relajarme y charlar un poco lejos del ruido y del humo. Junto a mi, el negro inventaba palabras nuevas con su graciosa forma de modular. Al rato cayó Coco meneando sus caderas y detrás de el, sus ángeles: Vicky, Naty y Sabine, recién llegada de Nepal y con un look acorde a su procedencia. Hacía una semana y pico que había llegado pero no le avisó a nadie. Casi ni charlamos, a pesar de que en una época bastante lejana fuimos muuuuy buenos amigos, excelentes, confidentes de todo lo que nos pasara. Pero hoy las cosas son diferentes, un beso, abrazo, "cómo estás?" "bien y vos?" "bien".... y chau, raja de vuelta adentro a bailar con Naty. Con vicky nos quedamos charlando, amenamente. Estaba muy linda, lo cual contrastaba con la última vez que la había visto, hacía algo más de un mes atrás, en que la noté cansada o no sé... como no tengo un contacto fluido con ella no puedo decir nada con certeza, salvo esa impresión.
La noche prosiguió, la fiesta se fue apagando y los ángeles de coco se fueron junto a él, su amo y señor. Santy se fue sin avisar, con mis llaves y billetera, que luego trajo rápidamente pero algo ofuscado. Me terminé yendo con Pablito y su victoria de esa noche. Algo charladora...
El domingo el Bocho me mensajeó para ir a andar en bici, a sabiendas que disfruto mucho esa actividad. Partimos a las 14 de mi casa y fuimos a Perú Beach a ritmo de tejo. El lugar lleno de gente a la moda y de, aparentemente, buen pasar. Apenas nos tumbamos en el pasto, en una colinita, se nos echaron cuatro hembras a un lado. Edad promedio: 18 años. Lomos: para acompañarlo con papas noissete y salsa de champignones. El Bocho intentó un acercamiento y lo logró con un chiste malo, pero que, paradojicamente, causó gracia. Ahí debí acompañarlo, pero la timidez y esa belleza imponente típica de la adolescencia me dejó mudo. Aunque yo lo justifiqué con un "son pequeñas....". Un comentario muy hipócrita de mi parte. Debería haber charlado y tratado de conectarme un poco con ese espíritu revelde que ostenta la mayoría de las personas a esa edad. Me hubiera gustado. Lástima. Otra vez será.
La noche del domingo terminó con una reconciliación telefónica con Ine, que estaba cargada de reproches por no haberme hecho un lugar en el finde para verla. Flojo de mi parte... o muy exigente de la suya? Ella quería verme porque desde el jueves que no nos veíamos y estaba triste. Creo que estuve flojo haciendo un poco de mi vida por el fin de semana. Pero la pasé bien, y no me arrepiento. Esta noche vamos ajuntarnos y mañana voy a su casa a almorzar y hacer algo de fiaca. Así que me pospongo la cortadura de uñas y llevo talco para ponerme en los huevos! Salteo el entrenamiento!
Sábado partido contra Ferro, nos vacunaron justito al final y nos dejaron con las ganas. Veníamos de tres victorias seguidas. Lo peor fue que jugamos en Sedalo, que tiene una cancha no apta para claustrofóbicos. Qué mierda! Creo que el porcentaje de humedad ahí dentro superaba el 100%. Transpiré como "mono con tricota" (como diría mi abuela). Medias, zapatillas, calzones, remera y todo lo que tuviera contacto, por más breve que fuera, se iba impregnado con mi sudor.
A la noche fuimos con Santy en busca de Juani, nuestro amigo cordobés, roommate durante los primeros 3 meses de Aspen. Un fenómeno el gordo. Fuimos a tomar un par de pintas a John John y después a eso de las 2 y pico de la matina lo llevamos a Pachá, a que disfrutara de su noche de aniversario. Antes con Santy nos bajamos un par de choris en un puestito de la costanera. Sigo vivo, así que lo recomiendo. Se llamaba "el rey del chori" y era amarillo.
Después de despachar a juani frente a dos tremendas yeguas con pinta de extrangeras y minifaldas ultra-super-light partimos raudamente hacia el pque irigoyen, donde la prima de Santu festejaba su cumpleaños. Ella como siempre radiante. Apenas llegamos nos cruzamos con el negro que estaba en su quinto viaje de la noche rumbo a la estratósfera. Me preocupa un poco ese muchacho. Con el sus amigos de San Martín, que lo acompañaban y lo invitaban a no bajarse de la nube. Pablo estaba por ahí con una mina, fiel a sus deberes de macho alzado y soltero que ostenta hace ya algún tiempo.
Me senté en un banco al aire libre para relajarme y charlar un poco lejos del ruido y del humo. Junto a mi, el negro inventaba palabras nuevas con su graciosa forma de modular. Al rato cayó Coco meneando sus caderas y detrás de el, sus ángeles: Vicky, Naty y Sabine, recién llegada de Nepal y con un look acorde a su procedencia. Hacía una semana y pico que había llegado pero no le avisó a nadie. Casi ni charlamos, a pesar de que en una época bastante lejana fuimos muuuuy buenos amigos, excelentes, confidentes de todo lo que nos pasara. Pero hoy las cosas son diferentes, un beso, abrazo, "cómo estás?" "bien y vos?" "bien".... y chau, raja de vuelta adentro a bailar con Naty. Con vicky nos quedamos charlando, amenamente. Estaba muy linda, lo cual contrastaba con la última vez que la había visto, hacía algo más de un mes atrás, en que la noté cansada o no sé... como no tengo un contacto fluido con ella no puedo decir nada con certeza, salvo esa impresión.
La noche prosiguió, la fiesta se fue apagando y los ángeles de coco se fueron junto a él, su amo y señor. Santy se fue sin avisar, con mis llaves y billetera, que luego trajo rápidamente pero algo ofuscado. Me terminé yendo con Pablito y su victoria de esa noche. Algo charladora...
El domingo el Bocho me mensajeó para ir a andar en bici, a sabiendas que disfruto mucho esa actividad. Partimos a las 14 de mi casa y fuimos a Perú Beach a ritmo de tejo. El lugar lleno de gente a la moda y de, aparentemente, buen pasar. Apenas nos tumbamos en el pasto, en una colinita, se nos echaron cuatro hembras a un lado. Edad promedio: 18 años. Lomos: para acompañarlo con papas noissete y salsa de champignones. El Bocho intentó un acercamiento y lo logró con un chiste malo, pero que, paradojicamente, causó gracia. Ahí debí acompañarlo, pero la timidez y esa belleza imponente típica de la adolescencia me dejó mudo. Aunque yo lo justifiqué con un "son pequeñas....". Un comentario muy hipócrita de mi parte. Debería haber charlado y tratado de conectarme un poco con ese espíritu revelde que ostenta la mayoría de las personas a esa edad. Me hubiera gustado. Lástima. Otra vez será.
La noche del domingo terminó con una reconciliación telefónica con Ine, que estaba cargada de reproches por no haberme hecho un lugar en el finde para verla. Flojo de mi parte... o muy exigente de la suya? Ella quería verme porque desde el jueves que no nos veíamos y estaba triste. Creo que estuve flojo haciendo un poco de mi vida por el fin de semana. Pero la pasé bien, y no me arrepiento. Esta noche vamos ajuntarnos y mañana voy a su casa a almorzar y hacer algo de fiaca. Así que me pospongo la cortadura de uñas y llevo talco para ponerme en los huevos! Salteo el entrenamiento!

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