jueves, octubre 26, 2006

Sueños I

Ayer tuve un sueño de lo más extraño. A decir verdad, todos mis sueños son extraños. El día que empiece a soñar con días enteros en playas paradisíacas rodeado de las bailarinas de "jau mach" me voy a preocupar.
Lo que recuerdo de este sueño es que me encontraba en Rosario con algunos amigos, en la casa de mi abuela. Por alguna razón mi abuela estaba allí (generalmente cuando voy con amigos procuro que ella no se encuentre).
Yo me dedicaba a disfrazar cadáveres para luego dejarlos en la vía pública cumpliendo algún rol, obviamente desde su inmovilidad. Así fue como ya habíamos dejado dos, uno mirando una vidriera y otro esperando para cruzar una calle. Todo iba "bien" hasta que Pablo, que se encargaba de traerme los fiambres, me trae metido en su mochila del secundario (esa azul que ya hace mucho tiempo le peluquearon) a un tipo en partes. Muy poco práctico para lo que es pablo, sabiendo que yo lo tenía que disfrazar, me iba a quedar como un monigote. Pero con la mejor buena voluntad empezamos a meter las partes dentro de la ropa y cuando llegamos arriba nos encontramos con que la cabeza se había perdido por el camino. Ahí empezó la desesperación y lo que se podría llamar la parte fea del sueño. Pablo había dejado caer una cabeza en alguna parte de su recorrido, y esto entorpecía un poco nuestro pasatiempo. A todo esto mi abuela se despertó y nosotros teníamos que disimular al monigote sin cabeza que teníamos sentado en el balcón...
Así terminó el sueño, porque me desperté cuando ya me estaba por arrancar los pocos pelos que me quedan.
Traté de buscarle una explicación, pero fue al pedo.