domingo, noviembre 26, 2006

"Saturday Night Feber"

Mis roommates no cayeron por azar en aspen. Un par de suizos y un sueco no caen poz casualidad en ningún lado. Venian a ver el mundial de Sky femenino, unas carreras en Aspen Ajax. Participaban muchos paises (Finlandia, Usa, Alemania, Suiza, Italia, Austria, Suecia y la república Checa entre otros) y Marylin y Elias habían traido unos trajes especialmente desde suiza para este día. Debo aclarar que ellos venían viajando desde hacía ya algunos meses, y venían subiendo desde perú, más o menos. A Marcus lo conocieron una semana y pico antes de llegar a Glenwood. Cuando le mostraron sus trajes a Marcus, este no pudo resistir la tentación de tener uno propio, así que se hizo el suyo. Todo blanco y con la bandera sueca pintada por todos lados. La cuestión es que ayer sábado por la mañana salieron disfrazados, pintados y con casi diez litros de vino en un par de bidones rumbo a la montaña más top de todo el mundo. La gente se paraba para verlos, para sacarse fotos y mientras tanto estos le daban al bidón sin asco ni pudor. A eso de las 12 del mediodía ya estaban entonados. A las 16 estaban "puestos" y cuando yo me junté con ellos para ver un recital y la entrega de medallas, a eso de las 18 ya estaban pasados de rosca. Los tres. Les quedaba un solo bidón al que minutos después se les perdió la tapa y nos les/(nos) quedó otra que entrarle rápido para... no me acuerdo para qué, pero de repente parecía como que alguien nos corría. El recital era de un grupo que se llamaba, si no mal recuerdo, "the english beat" y tocaban Ska. Después de la entrega de premios tocaron un rato, y a mi me dieron ganas de ir a mojar las aceitunas. Así que le dije a Elias (porque Marcus y Marylin habían desaparecido) que me iba al baño. Estaba medio mareado, y eso que no había tomado ni medio litro. "I´m a pussy" pensé, "y bue...". EL baño más cercano que yo recordara era el de Ruby Park, a unas 2 cuadras. Fui, hice lo mío y cuando salí me dí cuenta que tenía un hambre que si tenía una vaca delante me la lastraba con cuero y todo. Así que aproveché y crucé al Mc Donald´s. Una vez allí, se me fue el hambre, con la cola que había... pero igual me compré un big mac y una con queso. Me las dió para llevar, y me dije, "ahá, una señal divina, debo irme a casa". La verdad es que estaba algo cansado, ba, bastante, y de lejos se podía escuchar la música del concierto y no me llamaba en lo más mínimo. Así que me subí al bondi "3- Castle Maroon" y en 10 minutos estaba en casita, calentito, con la panza llena y el corazón.. bueno, el corazón un poco lejos. Me cepillé el comedor y me hice unos buches con "Listerine, antiseptic" para sacarme un poco el gusto a vino que tenía. Mi entorno ya no se movía tanto por suerte, así que apagué la luz y me acosté a dormir, plácidamente.
"PAM PAM PAM!!!!" Abrí un poco los ojos y presté atención a ver qué pasaba. "PAM PAM PAM!!!!". No cabían dudas, era mi puerta. En ese estado, calentito en la cama, en ese estado "nirvanico", donde uno todavía no sabe si está despierto o soñando (pero de seguro preferiría estar soñando, porque en el fondo uno sabe), a mí por lo menos me cuesta levantarme de la cama. Así que pensé que si eran mis roommates, ellos tenían llaves y podrían entrar. Volví a intentar dormir, pero los insistentes golpes acabaron por molestarme lo suficiente como para levantarme. Siendo que la distancia que me separaba de la puerta era de un par de metros, de un salto o dos llegué al picaporte y abrí la puerta en "paños menores" y lo que ví me dejó boquiabierto, aunque de seguro fue porque mi cerebro no se había despertado aún. A medida que fui abriendo la puerta vi, en este orden, a Marcus, con una cara de borracho que se le desencajaba del resto del cuerpo y cuando logré mirar todo el panorama veo a un policía que antes de que yo pueda decir cualquier cosa me pregunta: "Do you know this guy???". Le respondí afirmativamente, no recuerdo bien cómo, ni en qué idioma, pero la cuestión es que lo dejó acá, saludó y se fue. Ayudé a Marcus a entrar y con un hipo de otro planeta me fue contando su aventura con la policía. Me contó que en un momento decidió salir del recital, y que quiso venir a casa, pero no sabía ni donde estaba el... ni la casa y que la policía lo encontró golpeando puertas del "barrio" y lo trajo para Marolt. Después me contó que golpeaba puertas para que lo dejaran entrar y dormir aunque sea en el suelo. Se ve que algún vecino alertó a la policía acerca de un tipo vestido de "sueco", con la cara pintada, y no fue difícil encontrarlo. También me contó que cuando se dió cuenta que la policía manejaba un Volvo último modelo, les empezó a decir a los policias que esos autos se fabricaban en Suecia, pero que casi no se veían por la calle porque eran muy caros y cosas por el estilo. También estuvo jugando con el reproductor de cd. Finalmente, con algunos datos aportados por el sueco, la policía descubrió donde era que vivía y llegaron hasta el 805 de Marolt. A todo esto, después de que Marcus me había contado todo su periplo, el reloj no marcaba ni siquiera las 20.30 hs.
Volví a acostarme y me dormí al instante. Si bien me había despabilado con tamaña aventura, no había perdido el sueño y las pestañas me pesaban más que collar de sandías. En medio de mis sueños (a veces muy recurrentes) ví como Marylin y Elias entraban al departamento acompañados, de fondo, por un policía. Soñé que Elias me contaba que a Marylin la habían traido en patrullero y que yo les decía, no puede ser, eso ya me lo contó Marcus y luego el sueño tomaba rumbos inciertos... al día siguiente me enteré que no había sido un sueño cargado de "restos diurnos" sino que Elias me había "despertado" y contado eso, y que aparte, una ambulancia había atendido a Marylin que parecía que estaba de últimas durmiendo en un banco de la Main St. a eso de las 22hs y que dos patrulleros los habían traido casi sin preguntarles, porque uno de ellos lo había traido a Marcus unas horas antes. Y no quiero olvidarme de un momento memorable de la noche, cuando Elias fue expulsado del concierto por la seguridad privada del mismo (no sabía por qué, pero intuyo que debe haber sido por estar completamente borracho) y mientras se lo llevaban escaleras abajo, agarrado de los brazos gritaba: "fucking USA!!!". Increible.
Hoy a la mañana me levanté temprano y fui a buscar el diario a la parada del bondi, y en la tapa estaban mis tres, ahora famosos, roommates. Claro que no decía nada del inconveniente etílico, porque había sido muy tarde seguramente. Mañana lunes seguro que algo aparece.
Este mediodía terminaba la competencia, cerrando con una carrera. Los tres se levantaron como si nada, se disfrazaron de vuelta y con las caras pintadas fueron a ver las pruebas finales. Todo era igual, salvo que ahora todos los reconocían y hasta algunos les preguntaban por la resaca, o si estaba rico el vino. Hasta el tipo de la ambulancia los saludó. Se sacaron fotos con mucha gente y hasta salieron en la tele, no solo acá en usa, sino también en suiza, donde la madre de Elias los vio y automáticamente lo llamó por teléfono. Estos son tiempos modernos.